miércoles, 16 de enero de 2013

Letharia vulpina: El "Liquen de los Lobos".

Este liquen era muy apreciado por las tribus indias norteamericanas quienes lo utilizaban para obtener un tinte de color amarillo intenso con el que teñían mantas, cestos decorativos y otros utensilios. Pronto descubrieron además que de él podían obtener un potente veneno con el que impregnar las puntas de sus flechas.  Le otorgaban además propiedades medicinales, y lo tomaban en pequeñas dosis como remedio para los trastornos estomacales, o lo diluían en agua para lavar las llagas externas y las heridas. Imagino a los chamanes de estas tribus recorriendo los senderos que les conducían a las montañas donde podían encontrar cantidades abundantes de este liquen con las que probablemente luego comerciaban.

Es especialmente frecuente en los bosques de coníferas del oeste de los Estados Unidos, más concretamente en las Montañas de Sierra Nevada, en el Estado de California, y en las Rocosas de la Columbia Británica, en Canadá. Sin embargo es bien sabido que las esporas de los líquenes pueden viajar con el viento y recorrer largas distancias, y eso es precisamente lo que podría explicar la presencia del "Liquen de los Lobos" en Europa.
 
Abies magnifica cubierta por densas matas de Letharia vulpina en Yosemite National Park (California, USA). Foto: Luis L. Varona.
La historia cuenta que la toxicidad de este liquen no pasó desapercibida para nuestros antepasados los Bárbaros, quienes lo utilizaron para matar lobos y zorros. Probablemente en el pasado fuera un liquen bastante abundante sobre todo en el norte de Europa. Sin embargo, hoy está considerada como una especie muy rara, prácticamente en peligro, puesto que solo se localiza en áreas muy concretas y en muy poca cantidad, nada que ver con los troncos de las coníferas densamente cubiertos de liquen amarillo en el oeste americano.

Allí vive sobre las ramas y los troncos de la mayoría de las coníferas de los bosques secos del oeste, donde crece de manera abundante adaptado a la extrema sequedad del verano. Es muy fotófilo, no tolera la sombra del dosel, y tiene especial predilección por los árboles más viejos, incluso muertos, de hecho, se le ha visto colonizar restos de madera como postes o cercas. No existen datos acerca de su presencia sobre rocas en Norteamérica. 



Se trata de un bonito liquen fruticuloso de color amarillo citrino intenso, formado por numerosas lacinias más o menos aplanadas y angulosas, de hasta 12 cm. de longitud, ramificadas varias veces. El talo se fija al sustrato por un único punto. El color amarillo se debe al ácido vulpínico, la sustancia venenosa, un metabolito secundario sintetizado por el micobionte.

Foto: Miguel Varona.
Es una especie claramente asexual, presenta numerosos ididios y soredios, sobre todo en las aristas de las lacinias y en las últimas ramificaciones. No hay constancia de la presencia de apotecios.

Foto: Miguel Varona.
En Europa aparece citado en determinados puntos del cinturón boreal de bosques aciculifolios de Noruega y Suecia, en el noroeste de Eslovenia (Alpes Julianos), en zonas muy concretas de los Alpes (Suiza e Italia) y en Yozgat, en el centro de Turquía, siempre sobre troncos de viejas coníferas (Pinus cembra, Larix decidua...). Últimamente han aparecido nuevas localizaciones en el Cáucaso, en Chipre y en el norte de África.

Las primeras localizaciones de Letharia vulpina en España fueron detectadas en el Macizo del Teleno (León) y en la Sierra de Francia (Salamanca) donde, curiosamente, vive como saxícola sobre roca silícea en forma de minúsculos talos. Posteriormente fue localizado en Riaño (León), en el Bosque de Hormas, donde sólo aparece sobre grandes troncos muertos y aislados de roble. Yo tuve el privilegio de colaborar en los primeros inventarios realizados en estas tres localizaciones durante los años 1992 y 1993. Años más tarde, en el 2007, pude encontrarla escondida en determinados rincones de los bosques del Valle de Valdeón (Léon),  dentro del Parque Nacional de los Picos de Europa.

Letharia vulpina encontrada sobre roble muerto en Freñana, Valle de Valdeón (León). Foto: Miguel Varona.
Recientemente ha sido localizada en puntos muy concretos de la Sierra de Javalambre (Teruel), en la Sierra del Tremedal (Guadalajara) y en Aigües Tortes (Lleida), siempre sobre Pinus sylvestris. También ha sido localizada en determinadas zonas de las Islas Canarias (Tenerife, Gran Canaria y La Palma) sobre Pinus canariensis.

En todas estas localizaciones aparece en muy poca cantidad, dos o tres talos más o menos aislados que no crecen por encima de los 3 ó 4 cm. de longitud (en América algunos talos alcanzan los 15 cm.). Claramente se trata de una especie muy vulnerable y susceptible de desaparecer tanto en España como en el resto de Europa. Probablemente intenta colonizar nuevos ambientes pero sus limitaciones en cuanto a la dispersión y su dependencia a encontrar árboles grandes, viejos o muertos, más o menos aislados y bien iluminados, ponen freno a su recuperación.

Dado que también es extremadamente sensible a la contaminación atmosférica, la presencia de Letharia vulpina en los bosques debe ser considerada como un claro indicador del alto grado de conservación del bosque y debe tenerse en cuenta a la hora de establecer criterios en cuanto a las medidas de protección de los espacios naturales.


FICHA TÉCNICA:
Muestra Herbario: L076b
Localidad: Riaño (León), Bosque de Hormas.
Fecha del muestreo:  13 de abril de 1995.
Leg et Det: Miguel Ángel López Varona.
Nombre común: Liquen de los Lobos, Wolf Moss, Wolf Lichen.
Nombre científico: Letharia vulpina (L.) Vainio
Familia: Parmeliaceae.
Reacciones: No presenta. 
Sustancias Liquénicas: Ácido vulpínico.
Fotosimbiontes: Algas verdes trebouxioides.
Ecología: Cortícola sobre grandes árboles vivos o muertos, aislados y bien iluminados.
Distribución geográfica: Principalmente en California y en la Columbia Británica (Canadá). Ocasional en Europa y norte de África.
Observaciones: L. columbiana convive en América con L. vulpina, las dos únicas especies del género. L. columbiana no tiene tantas ramificaciones como L. vulpina, tampoco tiene soredios y sí que produce apotecios con frecuencia. Es un liquen inconfundible tanto por su color como por su morfología y por su hábitat. 

lunes, 7 de enero de 2013

Dacrymyces chrysospermus.

 Recogí una muestra de este hongo pensando que se trataba de un líquen tipo Caloplaca o Bacidia. Sin embargo, en cuanto lo observé a la lupa comprobé que no había talo, y me di cuenta de que se trataba de un hongo.

Foto: Miguel Varona.
En cuanto observé esos carpóforos disciformes pensé en un Ascomicete, pero la determinación del espécimen me condujo directamente a Dacrymyces, un género de Heterobasidiomicetes perteneciente a la familia Dacrymycetaceae.

 Los carpóforos adoptan una forma parecida a una copa, sin pie, más o menos redondeados, de color anaranjado brillante y de un tamaño minúsculo, en torno a 1 ó 2 mm. de diámetro. Aparece sobre madera muerta de ramas y troncos, principalemte de coníferas. Concretamente esta muestra estaba en una rama de pino caída en el suelo.

FICHA TÉCNICA:
Localidad: Peguerinos (Ávila), Cresta de la Cueva Verde, Sierra de Malagón.
Fecha de la observación:  6 de enero de 2013.
Leg et Det: Miguel Ángel López Varona.
Nombre común: No tiene.
Nombre científico: Dacrymyces chrysospermus Berk. & Curtis
Posición Sistemática: Clase Heterobasidiomycetes; Fam. Dacrymycetaceae.
Ecología: Sobre ramas muertas de coníferas.
Observaciones: Dacrymyces stillatus también crece sobre madera muerta de coníferas, tiene un tamaño parecido, pero su color es más amarillento. En caso de duda habría que analizar las esporas y comprobar el número de septos transversales, no más de 3 en D. stillatus, y hasta 7 en D. chrysospermus.

miércoles, 26 de diciembre de 2012

Cladonia chlorophaea.

Es una especie de Cladonia muy compleja que suele confundirse con otras Cladonias similares, principalmente con C. pyxidata. La presencia de soredios granulosos por todo el podecio, hasta en el interior de los escifos, es uno de sus caracteres identificativos.

Foto: www.stridvall.es
 El talo primario es escuamuloso y persistente, de color verde grisáceo o pardo verdoso, blanco y sin córtex en la cara inferior. Las escuámulas tienen el margen crenulado y algo lobulado. Los podecios son escifosos, de 0,5 a 3 cm. de alto, del mismo color que el talo primario. Las copas son de 3 a 6 mm. de diámetro, se abren gradualmente y suelen tener los márgenes irregulares, más o menos proliferados  (a veces surgen pequeños escifos secundarios). Los podecios están cubiertos de soredios granulosos, principalmente en la parte superior y en el interior de los escifos.

Foto: Miguel Varona.
Los apotecios son poco frecuentes. Aparecen en los márgenes de los podecios y tienen color pardo. A veces se fusionan formando fructificaciones más grandes, lo que conlleva a posibles confusiones con otras especies.

Foto: Miguel Varona (Puerto de Panderrueda, Valle de Valdeón, León).

FICHA TÉCNICA:
Muestra Herbario: L064
Localidad: Manzanares El Real (Madrid), La Pedriza.
Fecha del muestreo:  25 de diciembre de 2012.
Leg et Det: Miguel Ángel López Varona.
Nombre común: No tiene.
Nombre científico: Cladonia chlorophaea (Flörke ex Sommerf.) Spreng.
Familia: Cladoniaceae.
Reacciones: P+ rojo.
Fotosimbiontes: Algas verdes Asterochloris.
Ecología: Terrícola sobre humus, madera en descomposición o en suelos ácidos de zonas montañosas a una altitud moderada.
Distribución geográfica: Por toda Europa. En la Península Ibérica es más frecuente en la mitad norte.
Observaciones: Los escifos granulosos ayudan a separarla de C. pyxidata, cuyos escifos están cubiertos de numerosas escuámulas.
Otras localizaciones constatadas: Puerto de Panderrueda (Valle de Valdeón, León), 4 de julio de 1992. Fayal-brezal de La Llanía (Isla de El Hierro), 1 de junio de 2013. Alto del Monte Peñalba, en la Sierra del Mondúber (Simat de La Valldigna, Valencia), 16 de agosto de 2013. Cueva Valiente (Ávila), 6 de noviembre de 2015. 

domingo, 23 de diciembre de 2012

Collema cristatum var. marginale.

Collema cristatum es una de las collematáceas más frecuentes sobre la roca caliza, pero se trata de un taxón muy variable morfológicamente, que habitualmente conduce a confusiones con otras especies. Normalmente no presenta isidios, pero se han encontrado numerosos especímenes densamente cubiertos de isidios, que no se corresponden con otras especies más que con C. cristatum. De ahí que se haya designado la variedad marginale, para diferenciarla de los especímenes que carecen de isidios.

Foto: Miguel Varona.
 Talo foliáceo de perímetro circular, de color oscuro que se vuelve pardo-verdoso y algo transparente cuando se moja, formado por muchos lóbulos estrechos y canaliculados, con los márgenes ascendentes, imbricados y ondulados. Al envejecer el talo se fragmenta y en la zona central aparecen espacios descubiertos debido a la pérdida de fragmentos. Los isidios son globosos, superficiales o marginales, y presentan el mismo color que el talo.

Foto: Miguel Varona.
Los apotecios son poco frecuentes. Aparecen en escaso número, son un poco estipitados, presentan margen talino (entero o con isidios), y su tamaño apenas supera los 2 mm.

Foto: Miguel Varona.

FICHA TÉCNICA:
Muestra Herbario: L169
Localidad: Patones de Arriba, (Madrid).
Fecha del muestreo:  23 de diciembre de 2012.
Leg et Det: Miguel Ángel López Varona.
Nombre común: No tiene.
Nombre científico: Collema cristatum (L.) Weber ex F.H. Wigg. var. marginale (Huds.) Degel.
Familia: Collemataceae.
Reacciones: No presenta reacciones con los reactivos.
Fotosimbiontes: Cianobacterias Nostoc.
Ecología: Saxícola, sobre roca caliza.
Distribución geográfica: Poco frecuente, existen pocas citas en la Península Ibérica. 
Observaciones: Podría confundirse con C. auriforme, pero el talo de esta es más grueso y presenta estrías muy características. C. fuscovirens también se parece, pero sus lóbulos no son tan marcadamente canaliculados.
Otras localizaciones constatadas: Pico del Tejo (Requena, Valencia), 2 de agosto de 2014.

Psora testacea.

Visité los cañones calcáreos del norte de Madrid para escalar y me detuve a observar y coger muestras de varios líquenes multicolores típicos de los rellanos de estas rocas calizas. Este concretamente aparece junto a Fulgensia fulgens y Lecanora muralis, entre otras especies.

Foto: Miguel Varona. 
 Talo escuamuloso de color verde oliváceo o gris, formado por escuámulas sopaladas con los márgenes blanquecinos, fuertemente adheridas al sustrato.

Foto: Miguel Varona.
Los apotecios son numerosos por todo el talo, muy convexos, de color pardo rojizo y sin margen talino.

FICHA TÉCNICA:
Muestra Herbario: L120
Localidad: Patones (Madrid).
Fecha del muestreo:  23 de diciembre de 2012.
Leg et Det: Miguel Ángel López Varona.
Nombre común: No tiene.
Nombre científico: Psora testacea Hoffm.
Familia: Lecideaceae.
Reacciones: Apotecios K+ púrpura.
Sustancias Liquénicas: Atranorina.
Fotosimbiontes: Algas verdes trebouxioides.
Ecología: Sobre rocas calizas; inicia su desarrollo en las fisuras de las rocas calizas.
Distribución geográfica: Poco frecuente, en cañones y macizos calcáreos de la región mediterránea.
Observaciones: Psora decipiens tiene el talo de color rosado o parduzco. 

jueves, 6 de diciembre de 2012

Cladonias: El Bosque de los Duencedillos.

 Cuando en 1992 entré a trabajar como "alumno interno" en el departamento de Botánica de la Facultad de Biología de León, se me brindó la oportunidad de colaborar como ayudante y observador en diferentes trabajos de investigación. En realidad a mí solo me interesaba la Liquenología, de modo que aproveché cuanto pude la disponibilidad del laboratorio de Criptogamia para completar y desarrollar mis conocimientos en la disciplina botánica. Mi profesor en la materia me propuso poco después iniciar un estudio exhaustivo de las Cladonias en la Península Ibérica como proyecto para una tesina.


La propuesta era muy interesante, pero en realidad yo estaba más interesado en desarrollar métodos para valorar el estado de conservación de los bosques basándose en el estudio de la vegetación liquénica. Por aquel entonces ya era bien sabido que los líquenes eran unos excelentes bioindicadores de la calidad del aire y existían diversos métodos para elaborar mapas de isocontaminación atmosférica. Yo pretendía desarrollar una metodología para catalogar a los bosques en función de su grado de conservación. 

Las Cladonias se quedaron sin ser estudiadas en España hasta que en el año 2003 echó a andar el proyecto de la elaboración de la Flora Liquenológica Ibérica, un proyecto iniciado por la Sociedad Española de Liquenología y cuyo objetivo fundamental es catalogar los líquenes censados en la Península Ibérica, precisar datos exactos sobre la distribución de la cada una de las especies y aportar información precisa sobre su hábitat.

Durante los años 90 se desarrollaron en España trabajos parciales llevados a cabo por diversos autores (Valcárcel, Burgaz, Ahti) que contribuyeron a la identificación de 76 especies de Cladonias dentro del territorio peninsular. Entre los años 2002 y 2007 Hladun & Llimona completaron el catálogo hasta las 83 especies. Finalmente, en el año 2009, la Sociedad Española de Liquenología publicó el 4º Volumen de la Flora Liquenológica Ibérica dedicado exclusivamente a la familia Cladoniaceae.


Las Cladonias llamaron la atención de los primeros naturalistas mucho antes de que Linneo (1753) las incluyera dentro de su género Lichen. Probablemente fueron los primeros líquenes en ser estudiados.  Lobelius, en 1576 realizó una descripción muy precisa de muchas de sus especies. Hill, en 1751, fue el primer autor en establecer el género Cladonia, aunque poco después Linneo y otros grandes autores como Acharius prescindieran de él como tal. La familia Cladoniaceae fue establecida en 1827 por Zenker in Goebel & Kunze, y posteriormente, estudios llevados a cabo por Vainio, Sandstede y otros grandes liquenólogos establecieron las bases para el conocimiento definitivo de la filogenia del grupo.

La familia comprende en la actualidad unas 500 especies en todo el mundo, de las cuales 450 pertenecen al género Cladonia. De todas ellas, 83 han sido las citadas en la Península Ibérica, pero todavía quedan muchas regiones por estudiar y es muy probable que existan muchas más.

La principal característica de las Cladonias es su talo compuesto, constituido por una parte basal (talo primario) y una parte erguida (talo secundario). Lo que más llama la atención de ellas es su talo erguido, constituido por una serie de estructuras verticales llamadas podecios que se asemejan mucho a pequeños árboles o arbustos en miniatura, o pequeñas copas o "trompetillas".


Cuando germina una espora se forma una prototalo con pequeñas hifas que rodean a glomérulos de algas verdes unicelulares (Asterochloris) hasta que se constituye un talo vegetativo formado normalmente por pequeñas escuámulas (en ocasiones el talo primario se queda reducido a un simple micelio no liquenizado).

 Una vez estabilizado el talo primario comienzan a desarrollarse los podecios. La morfología de los podecios es muy variable: Pueden ser simples o ramificados, sus ápices pueden terminar atenuados (subulados) o ensanchados en forma de copas (escifos) o embudos. Los ápices de los podecios pueden tener picnidios (cilíndricos o globosos) o apotecios lecideinos cuyo himenio puede ser de color negro, pardo o de un llamativo color rojo causado por el ácido rodocladónico. 


Anatómicamente los podecios presentan bajo la médula una capa interna formada por hifas soldadas muy engrosadas de aspecto más o menos fibroso llamada estereoma. Los podecios pueden ser macizos o huecos (con cavidad medular), y simples o ramificados.


La mayoría de las Cladonias se reproducen de forma vegetativa, mediante soredios o con pequeñas escuámulas que actúan a modo de propágulos (nunca forman isidios). Las especies que forman apotecios lo suelen hacer en los podecios, muy raramente los forman sésiles sobre las escuámulas del talo primario.

Las Cladonias necesitan mucha luz y humedad para desarrollarse, son fundamentalmente terrícolas o muscícolas, y están muy extendidas en la tundra, en los bosques húmedos de influencia oceánica y en los brezales alpinos. Aunque tienen una amplia distribución algunas de sus especies sólo se encuentran en áreas muy concretas.

Pycnothelia papillaria es la única cladoniácea ibérica que no pertenece al género Cladonia. Se caracteriza porque su talo primario es crustáceo y granuloso, y su talo secundario es fruticuloso pero no llega a formar auténticos podecios.


Es una especie rara y muy escasa, sólo ha sido localizada en determinadas zonas de Cantabria, Burgos, Logroño, Lugo y Navarra.

El género Cladonia es el principal representante de las Cladoniáceas; es un género cosmopolita especialmente abundante en las zonas húmedas, desde las regiones tropicales hasta los polos. Morfológicamente son muy variables, hay especies con el talo primario siempre ausente y podecios cilíndricos muy ramificados (C. rangiferina, C. arbuscula, C. mediterranea...); las hay con el talo primario muy desarrollado y el secundario reducido o ausente (C. foliacea, C. convoluta...),  hay especies con los podecios ramificados y perforados en los ápices (C. strepsilis, C. squamosa...); hay especies con los apotecios rojos (C. coccifera, C. polydactyla, C. digitata...); especies con los apotecios de color pardo (C. cervicornis, C. pyxidata...). La variablidad es tan enorme que es conveniente recurrir a una buena clave de identificación para evitar posibles confusiones. En este sentido, el 4º Volumen de la Flora Liquenológica Ibérica representa hoy por hoy la mejor herramienta para determinar con suficiente fiabilidad a una Cladonia de nuestro país.


domingo, 25 de noviembre de 2012

Coprinus micaceus.

Es una seta frecuente sobre tocones en descomposición y sobre excrementos de ganado en bosques húmedos, tanto caducifolios como de coníferas, en ambientes nitrófilos. No tiene ningún interés culinario y tampoco es tóxica.

Foto: Miguel Varona.
 Se caracteriza por su sombrero de pequeño tamaño (de 2 a 4 cm.), muy frágil en estado maduro, de ovoide a campanulado, de color marrón, con el margen muy estriado en la madurez. Las láminas pasan de blancas a marrón oscuras, y acaban siendo delicuescentes. El pie es de unos 5 a 7 cm., de color blanquecino algo sedoso.

Foto: Miguel Varona.
Fructifica tanto en primavera como en otoño.

FICHA TÉCNICA:
Localidad: San Lorenzo de El Escorial (Madrid), Pinar del Monte Abantos.
Fecha de la observación:  25 de noviembre de 2012.
Leg et Det: Miguel Ángel López Varona.
Nombre común: Coprino micado.
Nombre científico: Coprinus micaceus (Bull.) Fr.
Posición Sistemática: Clase Heterobasidiomycetes; Ord. Agaricales; Fam. Coprinaceae.
Ecología: Bosques caducifolios y de coníferas, sobre madera en descomposición y excrementos de ganado.
Observaciones: Algunos autores se refieren a ella como Coprinellus micaceus (Bull.) Vilgalys, Hopple & Jacq. Johnson. En los ejemplares jóvenes aparecen unos gránulos cristalinos en el sombrero que recuerdan a la mica. Podría confundirse con C. disseminatus, pero esta es mucho más pequeña (el sombrero no sobrepasa el cm. de diámetro) y suele crecer en gran número y de manera cespitosa.

Hypholoma fasciculare.

Es uno de los hongos típicos de los tocones en descomposición en bosques de coníferas, aunque también suelen aparecen sobre restos leñosos de caducifolios. Es característico su color amarillo anaranjado con tendencia al pardo hacia el centro del sombrero. Es una especie muy tóxica, en ocasiones mortal.

Foto: Miguel Varona (Pinar de Abantos, Madrid).
 Fructifica de forma cespitosa sobre restos leñosos produciendo setas con un sombrero plano-convexo, de 3 a 7 cm. de diámetro, de color anaranjado en el centro y amarillento hacia los márgenes. Las láminas son delgadas y de color blanquecino o amarillo-verdoso, y el pie cilíndrico, fibroso, hueco y de color claro (amarillento cerca del sombrero).

Foto: Miguel Varona (Pinar de Abantos, Madrid).
Fructifica tanto en otoño como en la primavera, siempre de forma fascicular (formando grupos apretados) sobre restos leñosos.

FICHA TÉCNICA:
Localidad: San Lorenzo de El Escorial (Madrid), Pinar del Monte Abantos.
Fecha de la observación:  25 de noviembre de 2012.
Leg et Det: Miguel Ángel López Varona.
Nombre común: Hifoloma.
Nombre científico: Hipholoma fasciculare (Fr.) Kummer.
Posición Sistemática: Clase Heterobasidiomycetes; Ord. Agaricales; Fam. Strophariaceae.
Ecología: Bosques caducifolios y de coníferas, sobre madera en descomposición. También en matorrales.
Observaciones: Se puede confundir con Flammulina velutipes, la cual presenta el sombrero viscoso y el pie negro aterciopelado.

miércoles, 21 de noviembre de 2012

Micobiontes: Los "Hongos Liquenizados".

El hecho de que los hongos no contengan clorofila y no puedan obtener carbohidratos de manera autónoma como lo hacen las plantas, les ha obligado a desarrollar diferentes estrategias para obtener los nutrientes. La liquenización ha sido una de esas estrategias, y a ella se ha apuntado un buen número de hongos, aproximadamente el 20% de todos los hongos existentes en la naturaleza.

Salvo excepciones, el micobionte es el componente dominante de una asociación simbiótica. Sobre él recae la responsabilidad de la formación del cuerpo vegetativo estable del liquen, el talo, cuya estructura, fisiología y ecología propias le diferencian del resto de los hongos.

La naturaleza de las fructificaciones que presenta la gran mayoría de los líquenes indican que los hongos que intervienen en su formación son Ascomicetes (hongos superiores con reproducción sexual que forman esporas en el interior de sacos denominados "ascas").

Aleuria aurantia, un ascomicete no liquenizado, presenta cuerpos fructíferos muy similares a los apotecios de Xanthoria parietina.

Solo un 2% de los líquenes están constituidos por Basidiomicetes (hongos superiores con reproducción sexual que forman esporas exógenas en estructuras llamadas "basidios") o Deuteromicetes (hongos "imperfectos" en los que no se observa sistema alguno de reproducción sexual, no forman ni ascos ni basidios).

Los Ascomicetes son hongos macroscópicos constituidos por hifas simples septadas que forman micelios densos y ramificados. Los tabiques transversales de las hifas separan compartimentos uninucleados intercomunicados a través de un poro simple.

Hifas tabicadas típicas de un Ascomiceto.
En los Ascomicetes liquenizados se observa que el grosor de paredes y membranas es considerablemente mayor que en la mayoría de los hongos superiores libres. La pared celular, que como en todos los hongos está constituída por quitina, es multilaminada y de gran espesor, tanto que en ocasiones el protoplasta desaparece casi por completo. Esto le confiere al micelio liquénico propiedades mecánicas relacionadas con la estructura del talo, tales como la protección del ficobionte, la consistencia, la fijación al sustrato, la formación de estructuras reproductoras, etc. Existen también numerosos puentes citoplasmáticos (plasmodesmos) entre las células contiguas que permiten el intercambio continuo de nutrientes de modo que pueden conducirse hacia todas las partes del talo.

Pero los Ascomicetes se caracterizan fundamentalmente porque los procesos de reproducción sexual conducen a la formación de esporangios característicos en forma de saco denominados "ascas", que contienen generalmente 8 esporas endógenas (ascosporas).

Ascas de Pertusaria albergando en su interior 8 esporas (Foto: Bill Malcolm).

Las ascas suelen acompañarse de hifas estériles alargadas llamadas "paráfisis", de modo que ascas y paráfisis forman en su conjunto un "himenio", dentro de un "ascocarpo" que en la mayoría de los casos es de tipo apotecio.

Corte trasnversal de un apotecio de Xanthoria. 

La importancia de los líquenes dentro de los ascomicetes es enorme, puesto que prácticamente la mitad de este grupo de hongos vive en simbiosis liquénica, unas 15.000 especies frente a las 18.000 que no lo hacen. La asociación simbiótica es, por tanto, una potencialidad muy marcada dentro de los ascomicetes, aunque todavía permanezca latente en muchos de ellos.

Los Basidiomicetes son hongos superiores muy diversificados y más evolucionados que los Ascomicetes, cuya característica fundamental es que forman sus esporas de manera exógena en estructuras denominadas "basidios", esporangios característicos donde se forman generalmente 4 esporas. La gran mayoría de las conocidas popularmente como "setas" pertenecen a este grupo de hongos. Sin embargo, sólo un grupo muy reducido de ellos se han especializado hacia la liquenización, unas 50 especies en todo el mundo, mayoritariamente tropicales.

Micrografía electrónica de un basidio.
Los Deuteromicetes son hongos imperfectos, un grupo "artificial" que no ha podido ser incluido dentro del sistema natural de clasificación de los hongos, porque en ellos nunca se han observado sistemas de reproducción sexual. La mayoría de ellos presentan hifas septadas y se cree que son en realidad ascomicetes que han perdido la capacidad de formar fructificaciones sexuales. Unas 200 especies de ellos son liquenizados, caracterizados porque normalmente forman talos de aspecto pulverulento poco definidos.  

domingo, 18 de noviembre de 2012

Lobaria macaronesica.

Durante mi primer viaje a la isla de Tenerife allá por el año 1997 (hace algo más de 15 años) recogí varias muestras de líquenes. De una de ellas, procedente del muestreo que realicé en la laurisilva de la Península de Anaga (al norte de la isla), sospeché que se trataba de una Lobaria pulmonaria, una especie de por sí bastante variable. Sin embargo algunos rasgos particulares me hicieron pensar que pudiera tratarse de una variedad, una subespecie o incluso otra especie. Me llamó la atención que los lóbulos fueran tan estrechos, y también la presencia de isidios (no soralios) en los márgenes de los lóbulos, y unas protuberancias de color negro parecidas a apotecios que resultaron ser hongos parásitos.
Foto: Miguel Varona (Malpaso, isla de El Hierro).
 Talo foliáceo de gran tamaño, de color verde oliváceo (en estado hidratado), con depresiones y nervios reticulados en su superficie. El talo está profundamente dividido en lóbulos estrechos que se separan del sustrato. La cara inferior es blanca con convexidades que se corresponden a las depresiones de la cara superior y surcos de color pardusco tapizados de pelos cortos. Los márgenes de los lóbulos están cubiertos de isidios cilíndricos coraliformes. No hay soralios.

Foto: Miguel Varona.
Los apotecios son poco frecuentes, de color pardo rojizo, más o menos planos y densamente dispuestos en los márgenes de los lóbulos.

Foto: Miguel Varona. (Malpaso, Isla de El Hierro).
Todos estos caracteres me llevaron a determinar la muestra como Lobaria pulmonaria var. meridionalis. Pero recientemente se han publicado unos análisis filogenéticos que revelan que L. pulmonaria var. meridionalis es en realidad un nuevo taxón, propuesto por los autores del estudio como Lobaria macaronesica.

FICHA TÉCNICA:
Muestra Herbario: L119
Localidad: Península de Anaga (Tenerife).
Fecha del muestreo:  27 de septiembre de 1997.
Leg et Det: Miguel Ángel López Varona.
Nombre común: No tiene.
Nombre científico: Lobaria macaronesica Cornejo & Scheidegger.
Familia: Lobariaceae.
Reacciones: Médula K+ amarillo anaranjado, P+ naranja-rojo.
Sustancias Liquénicas: Ácido norestíctico, ácido estíctico y ácido conestíctico.
Fotosimbiontes: Dictyochloropsis reticulata. Cianobacterias Nostoc y Scytonema en glomérulos de cefalodios en la médula.
Ecología: Epífito en la laurisilva macaronésica.
Distribución geográfica: Islas Canarias. Probablemente también en las Azores, Madeira y Cabo Verde. 
Observaciones: Puede confundirse con L. immixta, pero en ésta los isidios marginales son planos y lobulados, nunca cilíndricos.
Otras localizaciones constatadas: Bosque del Cedro, P.N. de Garajonay (Isla de La Gomera), 30 de septiembre de 1997. Malpaso (Isla de El Hierro), 1 de junio de 2013.

Foto: Miguel Varona. (Malpaso, Isla de El Hierro).

sábado, 10 de noviembre de 2012

Ombligo de Venus (Umbilicus rupestris).

Había visto esta planta en algunos rincones muy concretos de los Picos de Europa y en el Bosque de Muniellos (Asturias). Lo que no me imaginaba era que pudiera encontrarla en unas latitudes tan meridionales, en la Sierra de Guadarrama, más concretamente en San Lorenzo de El Escorial. Crece por los muros y las cercas de piedra, y es frecuente encontrarla sobre los taludes sombríos cubiertos de musgos.

Foto: Miguel Varona (Pinar de Abantos, Madrid).
 Conocida vulgarmente como "Ombligo de Venus" (en algunas regiones la denominan "Oreja de Monje"), se trata de una crasulácea vivaz con hojas carnosas largamente pecioladas, redondeadas, unidas al pecíolo por el centro del envés, todas ellas radicales (nacen directamente de la raíz), que en primavera y verano producen flores colgantes en densos racimos alargados que ocupan la mayor parte del tallo floral.

Foto: Miguel Varona (Bosque de Muniellos, Asturias).
Sus hojas contienen sales minerales con propiedades cicatrizantes. En caso de hemorragias, quemaduras e inflamaciones se puede coger un puñado de hojas, machacarlas bien con las manos o con la ayuda de una piedra, y cubrir la zona afectada con el emplasto obtenido. Es muy útil para sanar las heridas y las llagas más rebeldes. En determinadas regiones la utilizan para ablandar los callos.

FICHA TÉCNICA:
Muestra Herbario: F389
Localidad: San Lorenzo de El Escorial (Madrid).
Fecha del muestreo:  10 de noviembre de 2012.
Leg et Det: Miguel Ángel López Varona.
Nombre común: Ombligo de Venus.
Nombre científico: Umbilicus rupestris (Salisb.) Dandy
Familia: Crassulaceae. 
Ecología: Rocas, muros de piedra y taludes sombríos y húmedos.
Distribución geográfica: Península Ibérica, Islas Británicas y determinadas regiones centro-europeas.
Observaciones: En algunos textos figura como Umbilicus pendulinus, pero se trata de la misma especie.   

El secreto mejor guardado del Monte Abantos: Un hayedo.

Zambullirse en el interior de un hayedo es como pasear en medio del escenario de un cuento de hadas, tiene algo especial, regatos de aguas cristalinas, rocas tapizadas por espesos mantos de musgos, setas, una luz tamizada por el toldo de las hojas...solo faltan los duendes y las hadas.

Foto: Miguel Varona.
Los hayedos en el centro de la península ibérica son reliquias de otros tiempos de clima más frío que sobreviven en tres áreas muy concretas del Sistema Central, a caballo entre las provincias de Madrid, Segovia y Guadalajara: El Hayedo de Montejo de la Sierra (Madrid), el Hayedo de la Tejera Negra  (Guadalajara) y el Hayedo de Riaza (Segovia). Son bosques más propios de climas norteños, más gélidos y lluviosos, que alcanzan en el otoño su mayor belleza, su más espectacular explosión de colores marrones, ocres, tierras y amarillos.

Foto: Miguel Varona.
Se dice que el Hayedo de Montejo de la Sierra es el más meridional de Europa. No es cierto, el más meridional del continente está en la isla de Sicilia. Tampoco es el más meridional de España; en Beceite, al sur de la provincia de Tarragona, pervive el hayedo español más sureño. Pero es que ni siquiera es el hayedo más meridional de Madrid, hay un bosquete de hayas todavía más sureño que cuelga de una de las laderas más umbrías del Monte Abantos, su secreto mejor guardado, en San Lorenzo de El Escorial.

Foto: Miguel Varona.
No llega a ser un hayedo propiamente dicho, se trata más bien de un pequeño bosquete de unas 50 ó 60 hayas que fue plantado antaño, en medio del Pinar de Abantos, un pinar asediado por varios incendios forestales, el más reciente el ocurrido este mismo verano en el municipio vecino de Robledo de Chavela. Pero no deja de ser todo un lujo disponer de unas hayas tan cerca de casa, en un lugar donde no deberían existir, en unas montañas donde los hayedos desaparecieron hace mucho tiempo. No voy a describir su localización exacta, voy a mantener el secreto del Abantos, el que quiera visitarlo no tiene más remedio que buscarlo.

Parmelia saxatilis.

Este liquen es fácil encontrarlo en las cortezas de los pinos y en rocas silíceas en lugares protegidos de la influencia del viento. Aunque se parece a otras especies del género Parmelia, ese color gris y la abundancia de isidios cilíndricos en la parte central del talo son bastante característicos.

Foto: Miguel Varona.
Talo foliáceo de color gris ceniza con lóbulos bien desarrollados en forma de roseta, laxamente unido al sustrato por las partes más viejas mediante rizinas que se extienden hasta los márgenes. Al igual que Parmelia sulcata, los lóbulos se encuentran más o menos recorridos por un retículo blanquecino causado por las pseudocifelas.

Foto: Miguel Varona.
Las partes más viejas del talo suelen estar pobladas de isidios cilíndricos que nunca aparecen en P. sulcata. La cara inferior es de color negro con los márgenes pardo-oscuro.

Foto: Miguel Varona.
Los apotecios son poco frecuentes, de gran tamaño, con el disco de color marrón.

FICHA TÉCNICA:
Muestra Herbario: L029
Localidad: Pinar del Monte Abantos (Madrid), San Lorenzo de El Escorial.
Fecha del muestreo:  10 de noviembre de 2012.
Leg et Det: Miguel Ángel López Varona.
Nombre común: No tiene.
Nombre científico: Parmelia saxatilis (L.) Ach.
Familia: Parmeliaceae.
Reacciones: K+ amarillo, luego rojo. Médula P+ naranja.
Sustancias Liquénicas: Ácido salazínico, ácido lobárico y ácido norestíctico.
Fotosimbiontes: Algas verdes de tipo Trebouxia.
Ecología: Cortícola de árboles aciculifolios y caducifolios de corteza ácida y en rocas silíceas. También aparece sobre musgos en los mismos ambientes.
Distribución geográfica: Por toda Europa.
Observaciones: Tolera bastante bien la contaminación. Antiguamente se usaba para la obtención de tintes rojos. La más parecida es Parmelia sulcata, pero los isidios en la parte cetral del talo no dejan lugar a dudas. Parmelia tiliacea tiene la superficie lisa, sin pseudocifelas.
Otras localizaciones constatadas: Pinar de Lillo (León), 9 de mayo de 2002. Bosque de Muniellos (Asturias), 22 de mayo de 2012.

Stereum hirsutum.

Caminando por el pequeño hayedo escondido en el Monte Abantos me he encontrado con un tronco caído de un haya que esta siendo ocupado por un hongo muy característico de las maderas muertas, una seta de esas que carecen de pie.

Foto: Miguel Varona.
 Se caracteriza por sus carpóforos sésiles, de unos 5 ó 6 cm. de extensión por unos 2 cm. de proyección, más o menos imbricados, se superficie zonada con colores pardos, marrón oscuro en el centro y márgenes blanquecinos o amarillentos. Posee pelos rígidos fácilmente apreciables al tacto.

Foto: Miguel Varona.
Fructifica en cualquier época del año.

FICHA TÉCNICA:
Localidad: San Lorenzo de El Escorial (Madrid), Pinar del Monte Abantos.
Fecha de la observación:  10 de noviembre de 2012.
Leg et Det: Miguel Ángel López Varona.
Nombre común: Estéreo hirsuto.
Nombre científico: Stereum hirsutum (Willd.: Fr.) Fr.
Posición Sistemática: Clase Homobasidiomycetes; Ord. Aphyllophorales; Fam. Steraceae.
Ecología: Bosques caducifolios y de coníferas, sobre madera de todo tipo.
Observaciones: Se parece a S. insignum, pero esta carece de los pelos rígidos del carpóforo y crece casi exclusivamente sobre madera de haya.

Caloplaca ferruginea.

Es una de las Caloplaca epífitas más frecuentes, fácil de reconocer sobre las cortezas lisas de las hayas, aunque también es muy frecuente sobre robles y encinas. El color rojo ferruginoso de los apotecios resalta sobre un talo gris verdoso.

Foto: Miguel Varona.
Talo crustáceo de color gris verdoso y aspecto granuloso, normalmente delimitado por una línea hipotalina negra, formando pequeñas manchas en la corteza de apenas un par de centímetros. El color verde se debe a la extremada delgadez del córtex superior del talo que deja ver por transparencia la capa de algas verdes que se encuentra justo debajo.

Foto: Miguel Varona.
Los apotecios son planos, de color rojo ferruginoso característico, con margen talino un poco más claro que el disco, a veces sinuoso. Aparecen dispersos por todo el talo (ocasionalmente se reúnen en pequeños grupos) y su tamaño rara vez supera 1 mm.

FICHA TÉCNICA:
Muestra Herbario: L168
Localidad: San Lorenzo de El Escorial (Madrid), Hayedo del Pinar de Abantos.
Fecha del muestreo:  10 de noviembre de 2012.
Leg et Det: Miguel Ángel López Varona.
Nombre común: No tiene.
Nombre científico: Caloplaca ferruginea (Huds.) Th. Fr.
Familia: Teloschistaceae.
Reacciones: Apotecios K+ púrpura. 
Sustancias Liquénicas: Parietina.
Fotosimbiontes: Algas verdes trebouxioides.
Ecología: Cortícola sobre hayas y otros caducifolios, también sobre encinas.
Distribución geográfica: Por toda Europa.
Observaciones: Muy similar a Caloplaca crenularia, pero ésta es exclusivamente saxícola. Caloplaca holocarpa presenta los apotecios más densamente dispuestos, y su color no es tan ferruginoso, es más bien naranja.